Search Articles

Search Results containing

Bajar para continuar

GAS LACRIMÓGENO: INVESTIGACIÓN

Qué es, cómo es su uso indebido y por qué debería importarte

Esta plataforma contiene:
Entrevistas a especialistas
Vídeos e historias
Información sobre fabricantes
Mapa de incidentes
Introducción

Nos hacen creer que el gas lacrimógeno es un método seguro para dispersar a quienes participan en protestas violentas. Hoy forma parte del arsenal de armas menos letales —alternativas a las armas de fuego— de muchas fuerzas de seguridad. Estas armas se llaman menos letales en lugar de no letales porque, a pesar de que no están diseñadas para matar, existe la posibilidad de que tengan efectos letales. La disponibilidad de gas lacrimógeno puede significar que la policía no tenga que recurrir al uso de armas más dañinas. Sin embargo, en la práctica, las fuerzas policiales usan el gas lacrimógeno de formas para las que no ha sido concebido, a menudo en cantidades excesivas contra manifestantes mayoritariamente pacíficos o disparando los proyectiles directamente contra personas.



Su abuso generalizado plantea motivos de preocupación en cuanto a la ausencia de normativa sobre su uso adecuado o de fórmulas estándar de toxicidad, la cuestionable toma de decisiones de quienes están al mando de las operaciones policiales y la falta de formación de muchos agentes de policía que lo utilizan. A pesar de la grave preocupación expresada recientemente por las Naciones Unidas en materia de derechos humanos y de las directrices que ha publicado, el diseño, la fabricación y el comercio del gas lacrimógeno siguen estando mal regulados. En este informe investigamos por qué el uso del gas lacrimógeno es nocivo y qué podemos hacer al respecto.

CÓMO FUNCIONA
¿QUÉ CONTIENE?

Aquí examinamos algunos de los componentes que se sabe que están presentes en algunos cartuchos de gas lacrimógeno:

¿QUÉ CONTIENE?
Agente lacrimógeno
Nitrato de potasio
Clorato potásico
Silicona
Carbonato de magnesio
Sacarosa
Nitrocelulosa
Carbón
Consecuencias para la salud

La exposición al gas lacrimógeno causa sensación de quemazón, lagrimeo, tos, presión en el pecho, dificultad para respirar e irritación de piel. En la mayoría de los casos, los efectos se pasan en 10 o 20 minutos. Pero el gas lacrimógeno no afecta por igual a todo el mundo: niños, embarazadas y personas de edad avanzada son especialmente sensibles a sus efectos. Los niveles de toxicidad varían en función de las especificaciones del producto, la cantidad empleada y el entorno donde se utilice. El contacto prolongado puede acarrear graves riesgos para la salud. Debido al limitado material de investigación publicado sobre los efectos de estos gases, todavía no conocemos el verdadero alcance de sus efectos a largo plazo, y es urgente llevar a cabo más estudios sistemáticos.



Aquí hemos destacado algunos de los motivos de preocupación sobre la salud expuestos por los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos y la organización Physicians for Human Rights (información solo disponible en inglés).

Consecuencias para la salud
Nariz
Sistema respiratorio
Pulmones
Ojos
Boca
Piel
Secuelas psicológicas
Sistema circulatorio
Impacto directo
Entrevistas a especialistas

Amnistía Internacional ha entrevistado a especialistas en asistencia médica, actuación policial, comercio, así como en el ámbito de empresas y derechos humanos para conocer las múltiples formas que adopta el uso indebido del gas lacrimógeno en todo el mundo. Juntas, estas entrevistas reflejan el abismo entre la definición del gas lacrimógeno como simple arma menos letal empleada para dispersar multitudes y los daños que su uso indebido puede causar en realidad.

Rohini Haar
Médica de urgencias e investigadora
Universidad de Berkeley
Graham Dossett
Especialista en control policial y derechos humanos
Universidad de Essex
Tara van Ho
Especialista en empresas y derechos humanos
Universidad de Essex
Anna Feigenbaum
Profesora asociada de Comunicación y Medios Digitales
Universidad de Bournemouth
Ara Marcén Naval
Exdirectora adjunta de Amnistía Internacional sobre Control de Armas y Derechos Humanos
¿Cómo se usa indebidamente?

Según las directrices de Amnistía Internacional sobre el uso de la fuerza, el gas lacrimógeno sólo puede usarse en situaciones de violencia más generalizada con el fin de dispersar a una multitud, y únicamente cuando todos los demás medios no permitan contener la violencia. Sólo podrán utilizarse cuando la gente tenga la oportunidad de dispersarse y no cuando esté en un espacio cerrado o cuando las vías públicas u otras salidas estén bloqueadas. Debe advertirse a las personas que se van a utilizar estos medios y se les permitirá dispersarse. En ningún caso podrán dispararse directamente cartuchos con sustancias químicas irritantes contra una persona. Debe evitarse la exposición repetida o prolongada al gas y adoptarse medidas de descontaminación inmediatamente después de su uso.

Espacios cerrados
Fuego directo e indirecto
Cantidades excesivas
Manifestaciones pacíficas
Personas especialmente sensibles
Fabricante
Incidente
Descargar datos

MAPA DE INCIDENTES

Amnistía Internacional verificó cerca de 500 vídeos de uso indebido de gas lacrimógeno en 31 países y territorios, de los que más de 100 están señalados en este mapa que ilustra las diversas maneras de usar indebidamente el gas lacrimógeno. Tengan en cuenta que parte de este contenido puede resultar perturbador a algunas personas.

ABRIR MAPA
Información de antecedentes
Testimonio
Más Menos
Additional resources
    Empresas y fabricantes vinculados
    Información complementaria